Misiones

EXPERIENCIAS DE TRANSICIONES AGROECOLÓGICAS

A partir de la  creación de la Secretaría  de Estado de Agricultura Familiar y la implementación  de las leyes;  VIII- 69 de Agricultura Familiar y VIII- 68 de Fomento a la Producción Agroecológica,  se comenzó con la  conversión agroecológica de los sistemas de producción, y la creación de redes alternativas de alimentos saludables y accesibles para todas las personas. Desde la […]

A partir de la  creación de la Secretaría  de Estado de Agricultura Familiar y la implementación  de las leyes;  VIII- 69 de Agricultura Familiar y VIII- 68 de Fomento a la Producción Agroecológica,  se comenzó con la  conversión agroecológica de los sistemas de producción, y la creación de redes alternativas de alimentos saludables y accesibles para todas las personas.

Desde la Subsecretaría de Desarrollo Productivo, se han propuesto estrategias agroecológicas viables a las diferentes realidades socio-productivas de nuestra provincia, que si bien es una de las provincias más pequeñas del país, cuenta con una densidad muy alta de unidades productivas comparadas con otras provincias.

En ese caminar, se acompañó en  varias experiencias de transición, que dependen principalmente del empuje y ánimo de superación de las familias productoras y el acompañamiento de personas e instituciones.

Un caso puntual es el de Ricardo Lobel de Ruiz de Montoya, hombre que confunde porque su fuerza de voluntad pareciera la de un joven emprendiendo su primer proyecto de vida, pero su experiencia supera la de varias generaciones. Después de casi 25 años de producción convencional de pimiento y tomate bajo cubierta, ha decidido  realizar una transición hacia una  agricultura libre de fitosanitarios y fertilizantes sintéticos. Ya son más de 3 años de caminar y experimentar diferentes estrategias y herramientas, y aún queda mucho por mejorar. Su realidad actual es que cuenta con productos sanos y con características organolépticas destacadas.

La suma de herramientas y experiencias como el bocashi, los biofertilizantes,  la harina de rocas, los purines de paraíso, la inclusión de tierra de diatomeas y actualmente las trichodermas y otros entomopatógenos que comienza a socializar la  Biofábrica, ha  dado posibilidades de fertilización y manejo de  plagas y enfermedades sin necesidad del ingreso de productos de la industria sintética.

Otras experiencias en el área ganadera, como lo hace la familia Muller-Muller en 25 de Mayo, que ha incluido manejo rotativo de pasturas, uso de sales minerales de preparación propia y han vuelto al macheteo de los lotes para suspender por completo el uso de herbicidas selectivos, hoy afloran con excelentes resultados de preñez, ganancia de peso y reducción significativa del uso de antiparasitarios debido al excelente estado de salud del rodeo.

 

Son varias las herramientas y experiencias que se socializan a través de capacitaciones a lo largo y ancho de la provincia, como lo es el uso de caldo ceniza, que a la fecha ya lo usan en horticultura, frutales y hasta en la yerba mate.

El alcance y la posibilidad de reducir costos, mejorar la salud y rendimientos con el uso de algunos elementos antes considerados residuos, va aportando pequeños cambios que devuelven la esperanza de producir alimentos que respeten el medioambiente, la salud de la familia productora y la salud de los que nos alimentamos de estos productos.